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La Pachamama

Argentina

Los incas, tribu indígena de la zona de Perú, Bolivia y noroeste argentino, veneraban a la Madre Tierra. La llamaban Pachamama, nombre que proviene de “pacha” (universo, mundo, tiempo, lugar) y de “mama” (madre). En su honor ofrecían una ceremonia en la que agradecían por todo los que les daba. Según ellos, la Pachamama producía, engendraba y daba vida.

Afortunadamente esta tradición sigue celebrándose entre la población andina, año tras año, cada primero de agosto. Se le rinde tributo a la Madre Tierra, la naturaleza que hace germinar las semillas y madurar los frutos. Jóvenes, viejos y niños cumplen este homenaje pidiendo por la fecundidad de sus terrenos y la felicidad en sus vidas. Para el festejo se preparan durante varias semanas, ya que buscar y preparar las ofrendas demanda un gran trabajo: mazorcas de maíz, habas, chicha (bebida que se prepara a base de harina de maíz), cigarrillos, hojas de coca, alcohol, cerveza y vino, todo se junta para alimentar a la tierra y devolverle así algo de lo que ella da. Las casas se decoran con globos, serpentinas y flores. Se preparan platos típicos y el yerbiao, una infusión a base de hierbas aromáticas, azúcar, yerba, agua y alcohol, que luego se degusta entre todos.

Cuando todo está listo se procede a la ceremonia que puede oficiarse en cualquier momento del día. Se cava un pozo en la tierra, se colocan brazos y sahumerios en su interior para sahumarla y se tapa con un poncho o manta.

Mientras tanto, la tierra que se saca se coloca a un costado y allí se depositan los cigarrillos encendidos por cada uno de los presentes. La tradición dice que de acuerdo a cómo la tierra vaya fumando, así será la suerte de cada uno en ese año.

Una vez sahumada, se destapa el pozo y se da de comer a la Tierra con las ofrendas preparadas: se entierran las hojas de coca, las bebidas y las comidas. También se coloca papel picado (que simboliza la alegría) y artesanías hechas con retazos de lana de oveja (que simbolizan los deseos e intenciones de cada asistente). Luego se tapa la boca de la tierra, se deja caer abundante papel picado y se coloca una piedra grande sobre todo.

Entonando lindas coplas, todos los presentes se preparan para degustar la comida, la bebida y el yerbiao hecho para la ocasión.

En Leia & Pense em Espanhol – Alta Books Editora, 2011.