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Castillos en el Aire

Editores de la Revista Think Spanish

Hay un lugar en el mundo donde es posible construir castillos en el aire. Se trata de Cataluña, una región española en la que desde hace más de dos siglos se levantan “castells”, unas torres humanas de más de quince metros de altura. Esta es una de las tradiciones catalanas más difíciles de explicar ya que las palabras no suelen hacer justicia al espetáculo y a la emoción que una actuación de “castellers” suscita en directo.

Parece ser que esta tradición dio sus primeros pasos en Valencia en el siglo XVII, donde una de sus danzas tradicionales acababa elevando a algunos de sus bailarines, aunque ni mucho menos al nivel de los “castellers”. Cuando este baile llegó a las tierras del sur de Cataluña fue evolucionando hasta convertirse en auténticas torres humanas.

A ritmo de tambor y “gralla”, personas de diversas edades y sexos se levantan unas sobre de otras con los pies en los hombros del compañero que está debajo. Las diferentes notas musicales que se van tocando indican a los “castellers” de la base que altura lleva la torre, para que puedan calcular con mejor precisión cuanto tiempo más tendran que resistir el peso. Puede haber dos, tres, cuatro y hasta cinco personas por piso, dependiendo del tipo de “castell” que se levante, aunque siempre se corona con un niño o niña. La altura máxima que se ha conseguido hasta ahora es de diez pisos, unos quince metros aproximadamente, con un número de personas que gira entre cincuenta y cien. Los “caps de colla”, con base y reglas arquitectónicas, deciden la distribución de los “castellers” que forman la torre en función de su peso, altura, agilidad y fuerza.

Una competición de “castellers”, con varias collas participando, puede durar varias horas, aunque para levantar un “castell” no se necesita más de diez minutos. Unas torres suben, otras caen, unas son más anchas, otras más altas, pero en todas se produce una unión intergeneracional perfecta entre abuelos, padres, hijos y nietos. Los mayores en la base, los más jóvenes en la cima, en una clara metáfora de la vida misma. A pesar de que los “castells” desafían la ley de la gravedad en cada una de sus actuaciones, no llevan ningún ipo de protección. El atuendo de un “casteller” se compone de unos pantalones blancos ajustados, una faja alrededor del cuerpo de color negro, una camisa holgada del color distintivo de la “colla” y un pañuelo rojo en la cabeza. Los pies están descalzos para que se agarren mejor sin hacer daño a los cuerpos de sus compañeros durante la escalada.

No es extraño ver caer una de las torres, como si de un castillo de naipes se tratara. La estructura empieza a tambalearse y la torre acaba derrumbándose. La gran cantidad de “castellers” que se concentra en la base, a modo de tela de araña, hace que sean las propias personas las que amortigüen las posibles caídas. La competitividad entre las diferentes “collas” de Cataluña está presente en cada “díada castellera” por ver quién levanta la torre más alta, reuniendo a cientos de personas en un ambiente incomparable. Quizás los “castells” sean la tradición que mejor define el carácter de los catalanes: trabajo en equipo, esfuerzo, la capacidad de sufrimiento, afán de superación y cordura.

En Leia & Pense em Espanhol – Alta Books Editora, 2011.

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Gaspar, Melchor y Baltasar

Puerto Rico

Eran los tiempos en que mi abuelo me llevaba a recoger pasto para los camellos. Íbamos al patio y yo ponía toda la hierba en una caja grande. Los nervios no me dejaban dormir esa noche pero mi abuela se aseguraba de que, sobre todo, no saliera de mi habitación.

La noche del 24 de diciembre todos los niños puertorriqueños esperan a Santa Claus o al viejo gordo como también le decimos en la isla. Esta es una tradición adoptada de los Estados Unidos, aunque la celebración más importante de Puerto Rico tiene lugar en la madrugada del día 6 de enero. La noche del día 5 todos los pequeños salen a recoger hierba fresca que dejan en una caja debajo de la cama para los camellos que traen a los Tres Reyes Magos desde tierras lejanas. Hierba fresca y agua es lo que encuentran los reyes quienes, a cambio de tanta demostración de cariño, dejan obsequios a los niños a lo largo y ancho de todo el país.

Días antes pueden leerse miles de cartas escritas por los más pequeños pidiendo su juguete favorito, un deseo feliz para su familia o simplemente deseando que los reyes visiten su casa. Gaspar, Melchor y Baltasar son los verdaderos reyes de nuestra Navidad boricua. La historia de los Tres Reyes Magos se remonta al nacimiento del niño Jesús en un humilde pesebre en Belén.

Fueron ellos quienes, guiados por la Estrella de Belén, llagaron hasta el recién nacido para ofrecerle oro, mirra e incienso. Desde entonces, cada diciembre muchas personas miran al cielo por la noche buscando la estrella que guió a estos entrañables personajes. Asimismo, el día 5 de enero el primer mandatario del país abre las puertas de la Fortaleza y, entre música y comida típica, honra a todos los niños quienes con su inocencia devuelven la esperanza y alegría. Se trata de una fiesta familiar y de pueblo que se extiende hasta el anochecer.

En Puerto Rico el periodo navideño comienza depués de la celebración del Día de Acción de Gracias y se extiende hasta la segunda semana de enero cuando nos deleitamos con las octavitas, los últimos ochos días de fiesta donde aún puede sentirse el aire festivo. Yo no escapo a esta tradición. Lo mismo que hice de niña lo hago de adulta. Todos los años espero a los Tres Reyes Magos junto a mis hijos con la misma emoción que sentía cuando era pequeña. Nuestras tradiciones nunca deben morir.

En Leia & Pense em Espanhol – Alta Books Editora, 2011.

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La Conquista de Granada por los Reyes Católicos

LA RENDICIÓN DE BOABDIL

Tras casi diez años de guerra, en 1491 los Reyes Católicos pusieron sitio a la capital del reino nazarí de Granada. Su caída era cuestión de tiempo, y Boabdil, el sultán granadino, sólo tenía una opción: rendirse.

Redacción Historia National Geographic

La caída del último enclave musulmán de Europa occidental parecía compensar la conquista de Constantinopla por los turcos otomanos, que había tenido lugar en 1453, o su más reciente ocupación de Otranto, en el año 1480. El mismo papa Inocencio VIII acudió a la iglesia de Santiago de los Españoles y ofició una misa en celebración de la victoria. Festejada en toda Europa, la conquista de Granada había puesto fin a diez años de guerra entre la Corona de Castilla y el emirato gobernado por la dinastía nazarí.

Al pie de las murallas de Granada se hizo efectiva la rendición musulmana con la entrega de las llaves de la ciudad por parte de Boabdil a los Reyes Católicos. Las condiciones de la capitulación se recopilaron en las llamadas Capitulaciones de Granada. Así imaginó y plasmó la escena Francisco Pradilla en 1882.
Foto: wikicommons

Entre el 27 de diciembre de 1481, fecha en que los nazaríes ocuparon Zahara, y el 2 de enero de 1492, día de la ocupación de Granada, ambas potencias libraron una contienda de carácter muy distinto a las que hasta entonces habían protagonizado. En efecto, Isabel I de Castilla, al contrario de lo que había sucedido en tiempos de su padre Juan II y su hermano Enrique IV, no sólo tenía en mente obtener varias victorias en el campo de batalla, sino que pretendía algo mucho más ambicioso: acabar de una vez por todas con el poder islámico en la Península.

La Conquista de Málaga

La cruenta conquista de Málaga (en agosto de 1487) privó al territorio sureño de su principal puerto y acabó para siempre con el espejismo de una posible ayuda militar de los reinos musulmanes del Magreb. La toma de Baza, en el otro extremo del reino, marcó asimismo un punto de inflexión. Quedaba claro que no se trataba de una guerra tradicional, basada en campañas veraniegas: aquella era una guerra total. Sólo continuaban resistiendo Granada y algunas escasas comarcas circundantes, y fue en esta zona en la que se concentraron Fernando e Isabel. Ambos esposos, los Reyes Católicos, habían establecido pactos secretos con el rey granadino Boabdil por los que éste se comprometía a rendir la capital tan pronto como las circunstancias lo permitiesen.

Al último sultán granadino le tocó vivir un periodo convulso en el que tuvo que afrontar sangrientas luchas por el poder entre diferentes facciones de Granada así como la larga ofensiva militar de los Reyes Católicos.
Foto: wikicommons

Sin embargo, llegado el momento, Boabdil no pudo, o no quiso, cumplir con su parte del trato. La existencia en Granada de un sector intransigente, cerrado a toda negociación, le impedía revelar el acuerdo y le obligaba a mantener la guerra hasta el final, esperando, quizás, una intervención exterior que nunca habría de llegar, pues los imperios islámicos más fuertes estaba demasiado alejados geográficamente e interesados en sus propios asuntos.

Las Capitulaciones de Granada fueron muy ventajosas para Boabdil y sus súbditos, pues estipulaban el perdon para todos los resistentes, el respeto a sus propiedades, leyes, lengua e incluso religión. Sin embargo, poco tiempo más tarde, debido a diversas presiones, todo fue papel mojado y la corona impuso nuevos gravámenes e intentó convertir al cristianismo a los musulmanes.
Foto: wikicommons

La presión de las fuerzas combinadas de Castilla y Aragón se dirigió frontalmente sobre la capital a fin de acabar con la resistencia mediante un solo golpe. En el mes de julio, en pleno bloqueo de Granada, un incendio arrasó el campamento de los reyes; según algunas fuentes, la propia Isabel estuvo a punto de morir carbonizada en su tienda, donde al parecer se inició el fuego.

Isabel, en vez de ordenar su desalojo, mandó levantar una nueva población, que tomó el llamativo nombre de Santa Fe. Desde esta estratégica posición las tropas castellanas podían realizar continuas razias sobre los desprevenidos pobladores de la Vega, que rápidamente fueron abandonando sus casas para protegerse tras las fortificaciones granadinas. Así, no sólo se privaba a los nazaríes de provisiones, sino que los sitiadores se aseguraban de que, al aumentar sin tregua la población refugiada tras las murallas de Granada, el hambre se apoderaría rápidamente de la ciudad.

El conocido como “castillo rojo” domina toda la ciudad de Granada y fue la residencia de la dinastía nazarí desde el siglo XIII. De hecho en ella nació el propio Boabdil, el último sultán.

Asedio de Granada

Los musulmanes, perdidas todas las esperanzas, se veían abocados a un durísimo asedio, que podía concluir como el de Málaga, con la muerte y la esclavitud de buena parte de la población. El final llegó por el hambre, por la presión militar y, por supuesto, por el soborno a varios notables cortesanos nazaríes, a los que se prometió conservar sus propiedades y su posición social y concederles determinadas mercedes.

El 25 de noviembre de 1491 se formalizaban las condiciones de rendición o capitulaciones en el campamento real de la Vega, cerca de Santa Fe. El 2 de enero de 1492 las tropas cristianas entraron en la ciudad, precedidas por varios destacamentos que tomaron las principales fortalezas y torres del recinto amurallado.

Patronato y Conjunto Monumental de la Alhambra y el Generalife

National Geographic

La Conquista de Granada por los Reyes Católicos/Diciembre/2019.

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Celebración de Navidad

Colombia

Navidad, época en la que los cristianos conmemoran el nacimiento de Jesús, pero al margen del significado religioso, la gente en Colombia aprovecha la ocasión para reunirse con los seres queridos y manifestarles, com regalos e comida, su cariño y amor. En Colombia, diciembre es época de aguinaldos y fiestas; también es un mes propicio para el descanso y las vacaciones. Los niños esperan con ansiedad la Navidad, la cual transforma los paisajes tradicionales con luces multicolores en árboles, pesebres, calles, establecimientos públicos y en la mayoría de hogares.

Celebración Navideña Colombiana

Hay cuatro días que son especiales. Los más importantes son el 24 y 31 de diciembre. Le siguen en importancia el 8 de diciembre y menor proporción el 28 de diciembre.

El 8 de diciembre es el Día de las Velitas. Ese día se celebra la anunciación del arcángel a María, aunque realmente muy pocos colombianos lo saben. Ese día, y algunas veces tembién el 7 de diciembre, celebramos en Colombia “El Día de las Velitas” o “El Alumbrado” en el cual todas las familias colombianas encienden centenares de velas en los andenes de las calles y ventanas de sus casas, convirtiendo las ciudades y los campos en una hermosa tierra alumbrada por miles de pequeñas lucecitas. Los niños felices prenden sus chispitas mariposas y los juegos pirotécnicos adornan cada calle.

El 24 de diciembre es la Navidad. Durante los nueve días anteriores a la Navidad se reza la novena de aguinaldos, la cual comienza a las seis de la tarde. Los vecinos van de casa en casa cantando villancicos, y con el interés de recibir dulces y postres al final de cada novena.

La noche es una fiesta, todos bailan al ritmo de salsa. Canciones especiales de estas fechas suenan y resuenan una y otra vez. A las doce de la noche se reparten los aguinaldos. Después la fiesta continúa hasta el amanecer. La mañana del 25 es la fecha en la que los niños encuentran los regalos que les envía “el niño Dios” quien es el encargado de traer los regalos en Colombia.

El 28 de diciembre es el Día de los Santos Inocentes. Este día es el equivalente al April Fool’s Day americano. Está permitido hacer bromas a los amigos y familiares. Durante este día se debe andar con mucho cuidado y con los ojos bien abiertos para no caer en alguna “inocentada”.

El 31 de diciembre es la fiesta de fin de año. Muchas veces es una fiesta mucho mayor que la del 24. Las mamás y las abuelas expresan su amor con la cena que preparan para la medianoche. En muchas regiones del país, se acostumbra hacer un muñeco con ropa vieja, relleno de guasca de plátano y de pólvora. A las doce de la noche en punto, mientras todos se abrazan y se desean un feliz año, el muñeco es incinerado ante la vista de todos en señal de que el año ha muerto y como bienvenida al nuevo año. También es muy común la creencia en los agüeros de fin de año, como por ejemplo ponerse ropa interior amarilla; correr con las maletas en las manos dándole la vuelta a la casa para poder viajar el año siguiente; comer doce uvas al ritmo de las doce campanadas, y mucho más.

En Leia & Pense em Espanhol – Alta Books Editora, 2011.

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Una Navidad en Paraguay

Paraguay

En todos los países de Sudamérica, la llegada de la Navidad coincide con la llegada del verano y el tiempo cálido. Por eso, la mayoría de los niños se preguntan por qué Papa Noel está vestido con un traje tan abrigado y el arbolito está lleno de nieve.

Una de las tantas versiones que circulan sobre su origen se basa en las raíces de la mitología nórdica, según la cual existía un dios que vivía en una estrella, tenía una larga barba blanca y cabalgaba por el cielo llevando regalos.

En Paraguay, el festejo de la Navidad no es muy diferente a cómo se celebra en otros países del Cono Sur, ya que no sólo comparten proximidad sino también un clima similar. En Paraguay la gente es muy creyente de la religión católica. En casi todos los hogares, además de armar el arbolito, se arma un pesebre que se adorna con una flor típica del lugar: la flor del cocotero, cuyo perfume es muy dulce.

En la Nochebuena (24 de diciembre) las familias van a la Misa del Gallo y luego comparten en la mesa familiar la cena preparada con comidas y bebidas típicas: no pueden faltar la sopa paraguaya, que se prepara a base de harina de maíz y es más espesa que un caldo tradicional., o el chipa guasu, como la sopa paraguaya pero con maíz fresco en lugar de harina. Todo se acompaña con un refrescante clericó: bebida hecha con vino tinto o blanco , frutas de estación, un poco de azúcar y abundante hielo. Los niños visitan los pesebres de las casas vecinas del barrio, cantan villancicos y en agradecimiento, los dueños de las casas les dan golosinas y refrescos. El 25 al mediodía, esto se repite en la mayoría de las casas: las familias, amigos y vecinos comparten almuerzos y estadas juntos.

En Leia & Pense em Espanhol – Alta Books Editora, 2011.

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La RAE pide que la Ley Celaá “no ponga en peligro el uso del español en ningún territorio del Estado”

Antonio Lucas

La Academia expresa su preocupación por que la nueva norma educativa “promueva obstáculos para que los ciudadanos puedan ser educados en su lengua materna”.

El director de la RAE, Santiago Muñoz Machado, durante un acto.
El director de la RAE, Santiago Muñoz Machado, durante un acto. (Javi Martínez)

Ni tan de perfil ni tan de frente. La Real Academia Española (RAE), que dirige Santiago Muñoz Machado, invocó ayer la Constitución para emitir un comunicado suave, pero animado de advertencias contra la llamada Ley Celaá. En una nota consensuada por el pleno de los académicos, la institución pide al Gobierno que asegure “la protección que el artículo 3 de la Constitución dispensa al español como lengua oficial del Estado que todos los españoles tienen el deber de conocer y el derecho de usar“.

En dicho comunicado, los miembros de la RAE expresan que “su preocupación principal es que el futuro texto legal no ponga en cuestión el uso del español en ningún territorio del Estado ni promueva obstáculos para que los ciudadanos puedan ser educados en su lengua materna y accedan a través de ella a la ciencia, a la cultura, o, en general, a los múltiples desarrollos del pensamiento que implica la labor educativa”.

El texto es una primera puesta de largo en el asunto de que el español pueda verse aún más menguado como lengua en el ámbito educativo por parte de algunas comunidades. Un asunto que genera inquietud en algunos académicos, como señalaron a este periódico el miércoles. «Formamos parte de una comunidad cultural que integran cerca de 600 millones de personas con capacidad para utilizar el español y más de 485 millones que lo tienen como lengua materna. Esta circunstancia convierte nuestra lengua en un bien de valor incalculable que es patrimonio común de las naciones y los pueblos que lo usan como lengua de comunicación y de enseñanza, y obliga a todos los Gobiernos, especialmente el de España, a garantizar su conocimiento».

Esta última frase es una firme advertencia. La fuerza normativa de la RAE se apoya exclusivamente en la difusión del buen uso de las reglas, pero el valor moral de sus observaciones con respecto al idioma sí tiene un peso específico. Es ahora cuando la autoridad de la institución puede hacer que el debate ante la nueva Ley Orgánica de Educación aprobada ayer en el Congreso no sea sólo una cuestión estética. La institución es también un órgano consultivo al que los distintos Gobiernos ha recurrido en alguna ocasión. La última tensión que mantuvo con el actual Ejecutivo tuvo enfrente a la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, a cuenta del informe de la RAE contrario a adaptar la Constitución al lenguaje inclusivo, aprobado también por unanimidad del pleno de académicos.

La Real Academia Española carece de competencias para pronunciarse sobre problemas de constitucionalidad, pero se ofrece para el asesoramiento en esta y otras cuestiones. “Dada la importancia que tiene para nuestra nación el español como lengua oficial, y los deberes de protección que la Constitución impone, la RAE, sin perjuicio del análisis crítico final que en su caso proceda, se pone a disposición del Gobierno y del legislador para prestar el asesoramiento que se considere necesario“.

Por su parte, la ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá, ha manifestado en una entrevista a la Cadena Ser que atiende “con todo el respeto” la disposición de la Real Academia Española para “asesorar” durante la tramitación la Ley Orgánica de Educación, y ha recordado que en la misma está «perfectamente cumplimentado» el castellano como lengua oficial del Estado.

A su juicio, no hay «ninguna ley» que haya precedido a la suya que incorpore la expresión “las administraciones educativas garantizan el derecho de todos los alumnos a estudiar en castellano y en sus lenguas cooficiales: se dice que tiene que cumplir unos objetivos y tener dominio pleno (…). Y dice que los centros educativos tendrán que establecer medidas compensatorias. Esto es garantista“, ha explicado Celaá.

También ha recordado que el término «vehicular» apareció en el año 2013 con la conocida como Ley Wert. “No existía en ninguna ley; sin embargo, el castellano era vehicular”, ha aclarado la titular de Educación, quien recuerda que se eliminó el polémico término en las Cortes Generales tras ser «dialogado y acordado. Y resalto este último término porque al acuerdo le damos más importancia». La RAE vigila.

El Mundo (20-11-2020)

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Fiesta de Santa Catalina, Jaén

Miriam Ballesteros Cantero

Santa Catalina de Alejandría, santa cristiana del siglo IV, es la mártir que da nombre al castillo de la ciudad. Su fiesta se celebra el 25 de noviembre. Su relación con la ciudad no es meramente advocacional, pues es la Santa Protectora de la ciudad y copatrona junto a la Virgen de la Capilla.

Ello se debe a que, según cuentan las crónicas, estando Fernando III el Santo en las inmediaciones de la ciudad, que estaba siendo sitiada por sus tropas con el objetivo de rendirla y tomarla por fin para los dominios castellanos, una noche sucedió algo mágico.

Una vez fue a dormir, la joven mártir Santa Catalina de Alejandría se le apareció en sueños y le explicó cómo debía tomar la ciudad, entregándole al mismo tiempo unas llaves de gran tamaño. Una vez despierto, Fernando entendió que en el sueño Santa Catalina estaba mostrando su apoyo a las tropas cristianas y guiándolos en el camino. Muy poco después, el rey castellano consiguió del rey Alhamar la rendición de Jaén, declarándose este último como vasallo de Castilla y retirándose a Granada, de manera que Fernando, en agradecimiento a la Santa, mandó construir apoyándose en la alcazaba musulmana un castillo cristiano que debía llamarse Santa Catalina.

La ciudad de Jaén celebra tradicionalmente la festividad de esta Santa, festejando un día de convivencia en el que los vecinos ascienden al cerro de Santa Catalina a disfrutar y degustar sardinas asadas y a participar en el cortejo de la romería de la imagen de la mencionada Santa.

Accesibilidad

La fiesta de Santa Catalina suele celebrarse en el cerro de Santa Catalina o en el propio castillo, donde se colocan barras de mostrador, parrillas, mesas y sillas portables o se utilizan los merenderos ya existentes para disfrutar de un día y una fiesta de campo. Esta superficie, lógicamente, presenta un suelo irregular, pedregoso y con desniveles, aunque es practicable para personas de movilidad reducida en la mayoría de zonas.

Puedo Viajar

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El Día de los Muertos

México

La muerte es el destino inexorable de toda vida humana. A muchos su sola idea asusta y angustia. Pero ¿por qué no imitar al pueblo mejicano y vivirla con alegría? Si es inevitable, ¿por qué no reconciliarnos con ella? ¿Por qué no enfrentar nuestro miedo con la burla? ¿Por qué no festejar en lugar de llorar?

Para los mejicanos la muerte es como un espejo que refleja la forma en que uno ha vivido. Cuando la muerte llega, ilumina la vida de uno. Para ellos, si la muerte carece de sentido, tampoco lo tuvo la vida.

Más que el hecho de morir, importa lo que sigue al morir. Ese otro mundo desconocido y comienzo de algo nuevo.

Luto y alegría, diversión y tristeza, son los sentimientos del pueblo mejicano frente a la muerte: ellos también le tienen miedo pero a diferencia de otros, los reflejan burlándose, jugando y viviendo con ella. Irónicamente, la llaman “calaca”, la “huesuda”, la “flaca”, la “parca”.

El 2 de noviembre se recuerda no sólo a los muertos sino a la continuidad de la vida: los cementerios del país se llenan de gente ansiosa por compartir esta fecha con sus difuntos. Familiares y amigos llegan a la tumba de su ser querido, con flores, comida y música para disfrutar en su compañía.

En la mayoría de los casos la fiesta continúa en la casa de alguno, haciendo honor al célebre dicho popular: “El muerto al cajón y el vivo al fiestón”.

En las casas se improvisan los famosos altares: sobre una mesa cubierta con un mantel, se coloca una fotografía de la persona fallecida y allí se hacen las ofrendas.

El rito de la ofrenda es respetado por toda la familia; todos participan recordando a los que se han ido, y quienes, según se cree, regresan este día para gozar lo que en vida más disfrutaban. Se colocan velas, flores, guirnaldas y los objetos personales preferidos del difunto. También se disponen platos tradicionales de la cocina mejicana y todo se adorna con calaveritas de azúcar. Entre las ofrendas más importantes está el “pan de muerto”: un pan dulce preparado especialmente para la ocasión y el cual se adorna con formas de huesos de la misma masa.

El aire de la casa se impregna con el aroma del copal que se quema en sahumadores, según la creencia de que los aromas atraen al alma que vaga.

Con todo esto, no digo que uno quiera morirse pero finalmente, ¿no estaría tan mal, no?

En Leia & Pense em Espanhol – Alta Books Editora, 2011.

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Parque Periurbano “Los Villares”

Ubicado a pocos kilómetros al norte de Córdoba, en plena Sierra Morena se encuentra el parque periurbano de Los Villares. Es un espacio protegido que se caracteriza por un frondoso bosque mediterráneo dominado por encinas, pinos y matorrales típicos de la zona.

Entre otras instalaciones cuenta con un centro de visitantes, camping, varios miradores, senderos señalizados, una amplia zona de aparcamiento y un área recreativa. Este último, es el lugar donde muchos cordobeses pasan el Día de San Rafael para celebrar sus tradicionales peroles.

Con una extensión de más de 485 hectáreas este parque periurbano es especialmente idóneo durante las noches de verano para observar la lluvia de estrellas de San Lorenzo ya que la contaminación lumínica es baja y las temperaturas agradables.

Córdoba 24 – https://www.cordoba24.info/

CórdobaHoyhttp://www.cordobahoy.es/

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Día de San Rafael

El arcángel San Rafael es el custodio de Córdoba desde la Edad Media. Cuando media Europa fue devastada por la peste y miles de personas perdieron sus vidas como consecuencia de esta epidemia, toda la ciudad se encomendó a San Rafael y, como si fuera prácticamente un milagro, la peste causó poco daño entre los cordobeses.

Originariamente, la festividad de San Rafael se celebraba el 24 de octubre hasta que en el año 1970, las festividades en honor a los arcángeles San Gabriel, San Miguel y San Rafael fueron reunidas en el 29 de septiembre. No obstante, y por la gran devoción a su figura, se le concedió a la ciudad de Córdoba el privilegio de mantener la fiesta de San Rafael según la tradición. En su honor, en muchas plazas de Córdoba, se han levantado “triunfos” para venerar su imagen.

Cabe aclarar que, a pesar de la devoción que goza su figura, el arcángel San Rafael no es el patrón de la ciudad, como muchos cordobeses creen. Este honor corresponde a San Acisclo y Santa Victoria, que en época romana fueron perseguidos y torturados hasta la muerte por no renunciar a su fe cristiana. Tras su muerte, sus cuerpos fueron arrojados al río Guadalquivir. Al no hundirse sus cuerpos en el agua y volver a flote una y otra vez, fueron quemados y sus cenizas dispersadas.

Hoy, podemos apreciar una pequeña ermita que fue levantada en su honor y que se encuentra junto al río, próximo al recinto ferial de El Arenal. También, hay un pequeño nicho en el Puente Romano que frente a la estatua de San Rafael recuerda a estos mártires.

Este día muchos cordobeses van al campo donde hacen un “perol” pasando el día con amigos y familiares, hecho que se ha convertido en una costumbre. Uno de los lugares preferidos para estar ese día en familia es el parque periurbano de “Los Villares”.

Córdoba 24